JOSE VILLA






Especie rara de Homo sapiens que recibe su inspiración directamente desde el más allá.
Mexicano
Nos dijo de su persona:

"Si tan solo no fuera yo
precisamente quien soy

si tan solo un miserable gen de mi código genético estuviera cambiado
o si hubiera nacido un segundo antes
o un segundo después
del instante en que nací

o la nada me contuviera ahora
o estuviera más borracho y mi conciencia más atenuada
o fuera un cerdo
o un pedazo de plancton
o cualquier otra cosa...

aunque, ¿cuál? "



Algunos poemas:

Enésima teoría del tiempo

mi madre conoció a mi padre

en el verano del 75

en una playa de Acapulco

un día antes

mi padre se había suicidado

así que el cabrón

no pudo ir a mi boda

que se celebró una semana después


para ese entonces

yo ya llevaba 10 años muerto

pero faltaban todavía un par de años

para el día de mi nacimiento


mi madre me dijo antes de morir

a finales del 74

que ella y mi padre se habían divorciado

unos 5 años antes

porque ella me abortó sin decírselo


el día del entierro de mi madre

ella y mi padre andaban de viaje

de luna de miel en Italia

así que la susodicha no pudo estar presente

cuando la metieron al hoyo

y le dieron sepultura


por otra parte

ella nunca ha estado en Acapulco

así que en realidad jamás

pudo conocer a mi padre


ni siquiera supo de su existencia


además

tampoco ha nacido todavía


lo más probable es que ella

nunca llegue ya a nacer

puesto que mis dos abuelas

murieron solteras

y vírgenes

y este poema nunca será escrito


José Villa

Oscuridad

Tengo problemas
para escribir este poema

serios problemas:
en realidad ni siquiera
le veo el caso
a intentar escribirlo

el resorte de mi inspiración
-y no es el único-
está enmohecido

Y no tengo un ángel de la guarda
que me ayude a escribir

Sólo tengo a mi mujer
en la habitación al lado

y la poesía le produce náuseas

Supongo que, para variar,
se estará chingando unas cervezas

y seguramente ya estará en cueros
debajo del negligee negro con encajes
que se pone cuando anda caliente
para pasarme por enfrente
meneando el culo de un lado a otro
a ver si consigue hacer que se me pare

Desde aquí percibo el aroma cítrico
de sus efluvios vaginales
y mis problemas para escribir
siguen en aumento

Me la imagino hablándole a su coño:

"tranquilo, tranquilo, ya no debe faltar mucho
para que este cabrón termine de escribir
esos pendejitos poemitas que tanto
parece que necesita escribir
como si por el simple hecho
de escribir sobre la vida de mierda que lleva
esta dejará de apestar"

Desde luego, lo que imagino
me impide concentrarme en mi poema

Las ideas poéticas se me escurren
a través de la visión de su expectante
y tal vez ya enfurruñado coño

Y luego me imagino a éste hablándole a ella:

"de verdad tienes que estar muy pendeja
para seguir viviendo con un hijo de la chingada tan puto
Ni viéndote con el culo de fuera
se le ocurre venir a ver qué necesitas
No sé qué esperas para buscarte otro cabrón
De todos modos este perro, mija,
es un verdadero caso perdido;
ni siquiera se molesta en mantenerte;
no trabaja, se la pasa borracho,
no te coge...
¿no crees que ya estuvo bueno?"

Y de mi poema ni sus luces

Las palabras que van surgiendo de mi pluma
no tienen nada ni remotamente
que ver con mis elevadas intenciones artísticas

Está claro que hoy no escribiré poesía

y que tendré que buscar la manera
de conseguir una erección que dure
un poco más que jodida mi inspiración.

José Villa

Último poema

En la pensión donde vivo
no hace mucho
se ahorcó un cabrón
era poeta
y estaba viejo
y nunca soltaba
el whisky
hasta esa noche
cuando su cuello
se cruzó en el camino
de aquella cuerda
lo encontraron
2 días después
apestaba
lo bajaron
se lo llevaron
en la mesa
dejó un poema
dedicado a
"la muy
puta"

el cuarto
que ocupo
era el suyo
yo también
soy poeta
igual de mierda
y de borracho
pero no estoy
viejo
o no mucho
y si en una
de esas
decido ir
y colgarme
no pienso
escribirle
un último
poema
a la perra
aquella
no se merece
ni siquiera
eso
la muy
puta.

José Villa

Primer Canto Masturbatorio a la Nada

siempre la tierra te abrirá sus brazos
como si la necesidad que tiene de la sal
de tus huesos
fuese insoportable
o como si la puta pudiera diferenciarla
de un pedazo de mierda de perro
del vómito de un borracho
o de los pasos que no llevan a ningún lado
del judío errante

y siempre el viento correrá a tu encuentro
sin importar lo inicuo de tus circunstancias
o que seas un titán
un leproso sin pies
o la hoja que el árbol desecha

no eres para el universo
sino la triste sombra de un payaso
que gesticula hacia las estrellas
como si detrás de ellas se encontrase
la que tú supones profunda razón de tu existencia
siendo que en realidad no hay más que el secreto
de la nada

hemos venido de una región inmersa en la noche
y sólo trajimos de allí la maldita herida que
es nuestra esencia
y un mecanismo de relojería en los huevos
que nos impulsa a procrear cada que cae la noche

estamos aquí destinados a ser
el futuro polvo que soplará en las llanuras del olvido
y lo que te dices en las madrugadas sin sueño
para ayudarte a llegar a la mañana
está hecho en el fondo de la misma sustancia
que el bálsamo milagroso que venden en las ferias
de los pueblos
y que cura todos los males

soy poeta y mi alma está llena de niebla
y mi vida ha sido un camino cubierto de lodo
que conduce a la última estrella
de esa galaxia de infinitas estrellas
que algunos llaman soledad

antes de irme de juerga con las chicas del tubo
terminaré mi fúnebre canto diciéndote:
ya puedes ir dándote por muerto
ya puedes irte pensando como algo
que nunca fue

estas palabras fueron escritas
desde mucho antes que el sol comenzara
a brillar
en un lugar donde no había ni tierra ni vida

entonces sólo era la nada
esa interminable madre eternamente ausente
en cuyo útero siempre habremos de estar alojados

José Villa


La vida

Ayer amanecí muerto

Se sentía bien:
cierta ligereza
un sentimiento cercano a la euforia...

aproximadamente lo que debe sentir un río
poco después de entrar al mar

¿Y acaso no es la vida un río
que nos conduce sin tregua hacia un final predecible?

me pregunté filosóficamente

De todos modos
tenía ganas de tomarme un café

Así que, muerto y todo
bajé a la cocina
puse agua en la cafetera
etc

Conforme pasaban las horas
me di cuenta que estar muerto
no representaba ningún impedimento
para seguir llevando a cabo
mis viejas rutinas de toda la vida

Todo era cuestión de adaptarse
a esa curiosa sensación de ligereza
a ese sentimiento como de flotar
a unos pocos centímetros del suelo...

algo parecido a lo que debe sentir
un corredor de 100 metros
segundos después de cruzar la meta

¿Y acaso no es la vida una corta carrera
sin más objeto en realidad
que cruzar un simbólico límite en medio de la nada?

Por lo visto
morir propiciaba
cierta tendencia a caer en especulaciones
filosóficas

En fin
como veo que el poema se está alargando
haré un resumen de lo que hice mi primer día muerto:

fui a la tienda
compré cerveza
regresé al departamento
y me senté a tomar frente al televisor
hasta que me dio sueño

Luego me lavé los dientes
me metí a la cama
y me dormí

Hoy amanecí con vida

Otra vez

Así que olviden lo que dije allá arriba
sobre el río
y sobre la carrera corta

Además
¿quién sabe qué es la vida?

José Villa

Sentido común

Anoche, me despertaron 2 veces

La primera vez
era dios

Estaba de pie junto a mi cama
Vestía una túnica azul
Su piel brillaba tenuemente
Su rostro traslucía bondad

¡pepe, toma tu cruz y sígueme!

...¿cruz?
...¿cuál cruz?

bueno, un sillón, la estufa, el ropero...
cualquiera sirve,
la cuestión es echarte un buen peso a la espalda
cargarlo hasta lo alto del cerro al otro lado del río
Cuando llegues, busca una rama de árbol de buen grosor
y métetela por el culo:
luego permanecerás tres días ayunando allá arriba
en cuclillas
rezando
meditando...
Al cuarto día, un ángel bajará del cielo
y te conducirá a mi reino de amor
donde te integrarás al coro de los elegidos en la bienaventuranza
para cantarme himnos de alabanza y gloria
por toda la eternidad

no sonaba mal, pero tenía mucho sueño:

... hm, gracias, amado señor mío, pero creo que seguiré durmiendo...

dios hizo una mueca de disgusto
y luego desapareció en medio de una nubecita

La segunda vez que me despertaron
fue un estruendo fuera de mi ventana
abajo en la calle
Me asomé

Había un deportivo descapotable junto a la acera
Satanás estaba sentado detrás del volante
2 nenas en cueros lo acompañaban
Sus tetas eran tan grandes como mis peores perversiones
Al verme, el diablo le bajó el volumen a la música

¡pepe, huevón, qué haces durmiendo a estas horas!
¡coge una botella y vamonos!
¡las chicas quieren divertirse!

Me tomó un par de minutos alistarme
Salí a la calle y trepé al auto
El maligno conductor arrancó

Un par de cuadras más adelante,
afuera de una agencia de empleos ocasionales
vimos a dios formado en una fila
que llegaba hasta el infierno.

José Villa

El cuerpo es el último en irse

Una mañana temprano
abres los ojos

tu mujer duerme aún
tendida a tu lado

o por lo menos su cuerpo...

ese simple bulto
que desde hace ya tiempo
dejó de ser
la representación material
de la mitad invisible de ti mismo

y que ya no emite ningún resplandor fantástico

es sólo un cuerpo como el de cualquier
persona
o como el de un perro...

y si de pronto se te antojara
sabes
que podrías levantarlo entre los brazos
y arrojarlo por la ventana

y después poner un poco de agua a calentar
para prepararte un café...

José Villa


Palabras que matan

Si las palabras significaran, de vez en cuando,
distintas cosas de las que comúnmente significan...

Si gritar "¡puta de mierda!" significara,
ocasionalmente, decir tanto como "¡te amo!"...

Si vociferar "¡estúpida comehuevos!"
pudiera también traducirse como "¡princesita de miel!"...

Y si repetir mil veces "¡maldita sea la hora en que te conocí!"
sonara, de tarde en tarde,
como gritar "¡eres lo mejor que me ha pasado en la vida!"...

O gruñir cada noche "¡no tienes gracia ni para abrir las patas!"
se confundiera, bajo ciertas circunstancias,
con susurrar "ángel mío"...

Sí...

si las palabras no terminaran siempre por convertirse
en los clavos de nuestro propio ataúd...

esta noche...

probablemente...

¡la muy p...!

bueno, ella,

la que ya no es mi mujer...

estaría aquí conmigo...

José Villa


Oración de gracias

Gracias Dios mío
por la vaselina
por tener hambre y no haber nacido en Africa
por aquella primera bicicleta
por mis huevos gordos
por el whisky, las putas y bukosky
(en el orden que sea)

porque la resaca se quite tomando más alcohol
por haber abolido la inmortalidad
por las mentiras
por la poesía trasnochada
por aquel gol de Maradona
por no haber sido violado de niño
por haber podido olvidarlo
si es que acaso sí fuí violado...

Sólo por eso...

En cuanto a los demás favores que me otorgaste
te los hubieras podido haber ahorrado...

incluyendo mi vida...

José Villa


Anticlimax

Entré y salí de ella
entré y salí
y después seguí entrando y saliendo
uno, dos... uno, dos
adentro... afuera
adentro... afuera
¡pum, pum, pum!
¡pum, pum, pum!

(Ese torturante desfase
entre el punto donde un hombre eyacula
y la insondable grieta de la eternidad
o del infinito o de la nada
donde la mujer podría- eventualmente,
siempre y cuando concurrieran
otros cuarenta o cincuenta factores-
llegar a quedar en condiciones
de vislumbrar la posibilidad de correrse)

¡Maldición, jodida mierda!
¡llevo ya dos horas enfrascado
en este mete-y-saca sin fin
que la liberación femenina ha puesto como condición
de la práctica del sexo postmoderno!
(si ellas no se corren ya no les vuelves a ver el culo)

¡Dos horas bombeando a todo mecate!
¡Y esta perra ni siquiera parece haberse enterado
de que estoy encima de ella
horadando sus entrañas
con mi humilde y desollado artilugio!...

¡a la chingada, mi amiga!
¡vete mejor a tu casa, y ponle pilas nuevas a tu consolador!


(Poesía interrumpida por prescripción médica: el poeta
sobrevivió al coito, y actualmente se plantea la posibilidad
de convertirse en homosexual)

José Villa


Amante

La verdad
tenía la nariz demasiado chata
para mis parámetros estéticos
y las cejas
más peludas de lo que me gustan

Y tenía que cogérmela de pie
al fondo del corral
porque no podía llevarla a un hotel
ni subirla a mi cuarto

¿Temas de conversación?
¿Intereses comunes?

Ninguno

En resumidas cuentas
era solo meter y sacar

A pesar de todo
yo la quería

Aunque debo admitir
que nunca se entregaba
por completo

y prefería ponerse a masticar florecitas
mientras yo me ajetreaba
detrás de ella

Aun así
fue de las mejores amantes
que alguna vez he tenido

Y yo, por supuesto
nunca me cansaba
de alardear de ella
en el bar del pueblo...

de ella
y de su enorme accesibilidad


Después he tenido tiempo de sobra
para arrepentirme
y comprender
que la dicha no se pregona

Desde aquella noche
en la cena
cuando mi abuela me dijo
que se la había vendido
al cabrón de mi compadre Roberto:

"estaba que se moría por llevársela:
y hasta me trajo 2 gallinas, aparte del dinero
...
¡1000 pesos por una triste burra vieja!
¡Se la hubiera regalado si me lo hubiera pedido!"


Por lo menos
al muy hijo de puta
se le ocurrió dejarme las gallinas.

José Villa


Olvido

Te veo
y es como si viera
un pedazo de cartón
o un mueble
o una piedra

Te veo
allí
en la cocina
preparando tu famoso
espaghetti a la boloñesa
o en la cama
poniéndote crema en las piernas

y,
por más que intento
te juro
que ya no consigo recordar
ni que me maten
qué coño fue lo que te vi
aquella aciaga noche de octubre
hace 2 años
cuando conocí
a la mujer
más bella
del mundo

José Villa








4 comentarios:

Roger Nelson dijo...

Comprobación comentarios

Daniel dijo...

Un tiro al aire, nadie sabe donde caerá pero seguro que donde lo haga deja su marca indeleble. El cuarto delirium.

Gabriel Capó Vidal dijo...

Hola

Un cordial saludo

David dijo...

La poesía me fascina y por eso disfruto de leer mucho al respecto. Me encanta cuando viajo poder ir a diversos lugares y disfrutar de su literatura y muchas veces me quedo en los hoteles 5 estrellas leyendo poemas