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Escarabajo pelotudo

Se
llama
boludo,
este insecto,
por lo de siempre.
Andar con las bolas
sin rubor y a dos manos
en un tiempo este que impone
alta cordura y reflexión.
La crisis parece no afectarle.
El duelo del sistema financiero
no le impide a este escarabajo onanista
demostrarnos que a mal tiempo una buena cara
(la vaca ríe feliz cuando el toro la empuja).

Roger Nelson

Anita "la camaleón"

La
piel
de Anita
se transforma
y mimetiza
según quien la toque.
Si el galán es de Cuba
su piel se ornamenta oscura
si fuera de China amarilla.
Lo que más me gusta de mi Anita
es su lengua prodigiosa y veloz,
agarra el gusano sin mucho rubor.
Lo único que le tengo advertido: dejar
tranquila a Karol, mi mosca, que es muy suspicaz.

Roger Nelson

Lagarta

La
garta
poliándrica
que llegaste
pidiendo amor
a mi humilde casa
pensando que sería
convento de santos frailes.
No sufras tu ninfomanía,
lágrimas de pasión, cocodrila.
Aquí perdonaremos tu picor
y para que a la par de vicios andemos
la combinaremos con mi ginomanía.

La mosca

La
Mosca,
insecto
cojonero,
haraganea
sobre mi cabeza
sin poder yo hacer nada.
Finalmente he decidido
adoptarla como mascota:
Lleva cartas de amor a mi novia
cual ingenua paloma mensajera.

Roger Nelson

La cuca

Es
cuca
transeunte
incansable
en mi cabeza.
Le gustan mis besos
porque a cerveza huelen.
También la quiero adoptar.
La vestiré de monja,
le compraré enaguas,
agua de rosas
si quisiera
meara,
cuca
Es.

Roger Nelson

Tere "la mantis"

El hombre, como animal decente,
asume putas de comportamiento
regladas y extrañas al desaliento.
El hombre, como animal apócrito
admite que el macho más veloz,
el primero, la clavará villanamente
a imagen del tozoide estresado.

Yo que estas cosas las hago por amor
no tengo mucha prisa.
Me orino en la puerta de mi hembra
para marcar territorio,
aúllo contento al percibir su olor
y me lamo el pene en su ausencia.

Sin excepción amo a todos los seres,
los cubro como buenamente puedo,
sea bovino o caprino,
y para poder llamarme Alejandrino,
yo que estas cosas hago por amor,
siento no tener dos hemipenes,
y poder así suplirlas puntualmente.

Soy una parte más del reino animal
con unas putas de comportamiento
en función de la especie que presento.
Por ejemplo mi amiga Tere "la Mantis":
¡Qué rico te va comiendo,
frugalmente, la zona germinal!

Tengo también pecados contra natura
que no vienen a cuento en estos versos.
Esto es solo un intento por divulgar
las putas de comportamiento animal.

Delirium

Margot "la cucaracha"

Yo también noté cierta frialdad
de tu parte, una mirada diferente
perdida en la maraña de nuestras ganas.
Posiblemente estemos cansados
de ver tanta tragedia a nuestro alrededor,
de que los arrabales de la noche
confundan nuestro aroma animal
con el sudor que emanan los lumpanares.

Las últimas horas en el exilio
me han resultado duras, muy duras
(me las pasé mamao, bien mamao).
Por lo tanto he resuelto adoptar
otra mascota para suplir tu ausencia
(la mosca no me besa ya con igual
pasión e intensidad que antaño).

Después de darle muchas vueltas
al asunto, los pros y contras vistos,
de las varias especies de compañía
he resuelto comprarme una cucaracha
en el prostíbulo de la esquina
(vienen ya enseñadas).

Yo, que no tomo nunca estas cosas
a la ligera, las estuve observando
detenidamente cómo pululan
por mi cocina y comen de mis platos,
cómo tienen los mismos antojos que yo,
ven los mismos programas de televisión que yo.

Sumamente curiosas e impertinentes
si me descuido hasta beben de mi vino.
Viajeras incansables de la noche
rompí a quererlas, cuando descubrí
su tendencia al wiski de marca.

Como el ser vivo más resistente del planeta
te podrían llevar, si algo le pasara al mundo,
las últimas coplillas que te dediqué
para que fueran cantadas en mi antro preferido.

Cambiaré sus pilchas de percal
por un tapao de nazarena
(en lugar de vos hablará de usted)
Ya está recibiendo clases de bandoneón.

La llamaré Margot, se le embroca
un ser tierno y buen consejero
esa amiga que escucha y siempre añoré.
Dispuesta a ir de puro curda
con su dueño y amante
porque siempre será una buena ocasión.

Karol "la mosca"

Todos saben de mi pasión
por las moscas,
tengo varias en adopción
desde hace años
y, francamente, estoy
contento con ellas.

Todos los días las saco de paseo
para que estiren sus alas,
hagan sus necesidades
y se relacionen con sus congéneres
(es muy importante socializar,
me dijo el veterinario).

Comen de lo que hay en la mesa,
no me piden ningún capricho
extraordinario
y yo, a cambio, les pongo
cartuchitos de miel.

Desde que las mantengo
contemplo la vida
de una forma distinta.
A través de sus mil ojos
soy capaz de captar diversos matices
que encierra este mundo.
Me siento bien
y hago mejor la digestión.

En el tema sexual tampoco nos va mal.
Se pasean golosas por mi frenillo
y sus incansables lenguas
generan en mi persona delicias
difíciles de rememorar
(además de no querer
despertar muchas envidias
en mis allegados).

Karol, la más enamoradiza
me ha pedido en matrimonio.
Francamente,
su comportamiento me confunde
porque entiendo que no soy un tipo fiel
ni del todo decente.

La conocí en un festival de Woodstock.
Jimi Hendrix atacaba "Machine Gun"
y su cuerpo se desgañitaba
al ritmo de la guitarra…
el purito de maría hizo el resto.

Lo que más nos une a todos
es la pasión por los excrementos
de este mundo:
tabernas y lupanares,
museos,
libros de poemas…

ellas se encargan de limpiarlo todo,
de consumir y eliminar los cadáveres
que hacen muy pesada mi vida.

Delirium