el amor también era esto

lloraba
haber perdido
la emoción última.

la única mía
de hoy,
martes de enero,
en una servilleta de papel.

¡qué rabia!
apreté los dientes
hasta romper la sonrisa.

yo que soy
tan poco dado
a las emociones.

aquellos versos
que apunté,
creía hermosos,

¡hijo de puta,
cómo pude extraviarlos!

Renato Vega

5 comentarios:

Céu Daúd dijo...

Si supieras cuántas cosas he extraviado: amores, novios, diarios personales de infancia, dibujos eróticos de siempre, cuadernos amarillos de comentarios de películas y de vida de otros...en fin, aquí estoy tratando de recuperar la memoria, y contenta de encontrar Delirium...
Céu

jose resacas dijo...

... en realidad no se pierde nada nunca por completo... nosotros, para no ir mas lejos ¿de qué partes perdidas a qué desconocidos de qué olvidadas épocas no estaremos, en el fondo, formados?


villa

(después de la cuarta cerveza)

JULIA© dijo...

Pues me acerqué a la sede de la Corporación y tuve la grata sorpresa de encontrarme con que tienes recopilados un buen grupo de amigos, de esos que me gustan: frescos, sin ataduras mentales, más bien loquitos desenfrenados...

Es preciso hacer del ateísmo un estanderte combativo y si hay que perder algo, perdamos la seriedad.

Saludos afectuosos

JULIA

JULIA© dijo...

Pues me acerqué a la sede de la Corporación y tuve la grata sorpresa de encontrarme con que tienes recopilados un buen grupo de amigos, de esos que me gustan: frescos, sin ataduras mentales, más bien loquitos desenfrenados...

Es preciso hacer del ateísmo un estanderte combativo y si hay que perder algo, perdamos la seriedad.

Saludos afectuosos

JULIA

Itzel dijo...

Bueno, se perdieron esos, pero tienes toda una cabeza (o dos) con que volver a llenar las servilletas.
Y me encuentro con que tienes emociones, son buenas, de vez en cuando... allà cuando se ameritan demasiado.