Ayer fui viejo tres horas

Ayer fui viejo tres horas,
miraba con fiereza tectónica
la grieta que tantos años
dividió mis manos y mi ser.

Sentía desde el abismo
la irresistible tentación
de quedarme pegado a este lugar,
del que soy el mejor cliente,
a esta roca,
desde la que contemplo la vida,
sin ansiedad
mientras se acaba el vino
de mi última copa.

Hoy voy a mi taberna
a reciclar mi voz,
a mi taberna,
la que siempre está llena
para estar sólo.
Para que venga Juan y me diga:
¿lo de siempre?

Si Juan tráigame lo de siempre,
mi jarra de vino
y mis almendras.

Yo voy a mi taberna
para emborracharme
con un plato con viejos sueños;
me los voy comiendo de a poco.

Aprovecho la situación
para mirar
desde otros ojos,
besar desde otras bocas.
Nunca desde
una piel reconocible.


Armilo Bretón

Sopló un gran viento

Sopló un gran viento.
Desde aquella extraña belleza
los ojos se apagaban,
las olas se abrieron
en miles de lirios,
también de muerto.

Y la tierra quedó desnuda,
desnuda la forma y la palabra;
consagrada a la ausencia
de toda emoción estable.

Sólo mi roca permaneció inmóvil
después tanto miedo.

El silbido de sus agujeros
contemplaba cómo la vida
se deslizaba suave
hasta desaparecer.

-Aquellos gusanos
eran la misma muerte-
¿por qué los deseos consentidos
ahuyentaron su retorno?

Levanté los ojos cuando todo pasó,
agarré un puñado de tierra huérfana;
quería sentir algo caliente y cercano.

Había llegado el momento
de recrear el mundo.
Las cosas pequeñas,
otras formas de belleza,
los presagios como futuro,
la intuición como presente.


Sólo tenía una inquietud,
¿cómo diseñaría de nuevo
la culebra rara del amor?

Armilo Bretón

delos mundos

de los mundos que me hieren
ninguno tan absurdo como este.

animales que andan erguidos de sus patas,
los que saludan trabándose las manos,
saliva ausente y otros labios,
intercambio de fluidos nocturnos,
jadeos incoherentes,
llorar lo que no tiene remedio,
y finalmente defecar,

¡qué estúpido derroche de energía!
tanto amor en desasosiego.

yo prefiero
naturalezas inertes y rocas,
piedras de amor cristalizado,
sistemas regulares e isomorfos.

aquellos universos de la esfera
donde, ir de un lado a otro,
no es más
que el feliz sueño de una gaviota.


Armilo Bretón

3 comentarios:

Luna dijo...

Aprovecho la situación
para mirar
desde otros ojos,
besar desde otras bocas.
Nunca desde
una piel reconocible.


Este poema creo que no lo había leído, la última estrofa y dentro de ella, especialmente, los dos últimos versos me parecen geniales. Saludos Armilo,Luna.-

Itzel dijo...

Y brinco la barda, para pasar a este delirium, con mis amados hermanos, topandome con la delicia de estos versos. Trinidad que es una y es todo.
Aqui mi mirada sacrìlega esta rebozante al leer esto.
Y los seguirè de cerca.
Los adora, Sor

ambarwicca dijo...

Armilio, que diferente manera de escribir, me gusta mucho...
profundo, y algo de romanticismo pone en tus letras...gracias amigo, es un deleite leerte!!