Queda muda la soledad

Queda muda la soledad
cuando los bolsillos sacan la lengua
como barrios de mi cuerpo.
Cuando al otro lado de mis calzoncillos
reza el olor acre
de mis huevos desconsolados.

Muda soledad
cuando desde la cama
conformo algún legado,
como un puñado de hormonas,
tres caricias sueltas,
y si a todo esto añadiera ternura,
las más de las veces,
el amor podría ser sustituido
después de haber follado bien.

El balance cuadra,
no sería catastrófico
decir que todo es lo mismo.

Que las calles odian mis pasos
alegres y seguros;
que los árboles
son una sempiterna compañía
cuando, borracho,
meo sus pies.

-Los beso siempre
a oscuras
para que nadie
me llame loco-.

Cuando ando descalzo
en el césped de los parques,
entre las once y las doce la mañana,
únicas horas
en las que merece la pena
sentirse vivo,

queda muda,
atenta a mis pasos,
la soledad

Renato Vega

7 comentarios:

Leyddy Dhianna Reynoso Caraballo. dijo...

Me encanta este poema la manera en que escriben ustedes amigos atrae mucho aun cuando el lenguaje... bueno nosé como expresarlo, pero me gusta...

Muchos besitosss...

Dany dijo...

Siempre de lo mejor niño!!!
Felicitaciones!!

Miguel A. Guevara dijo...

Tres caricias sueltas, cabalístico y todo...

padme dijo...

Me gustó, esa genialidad de mezclar elegantemente algunas profundidades con algo de humor.
Saludos.

salvadorpliego dijo...

Buenas imágenes las de estos versos. Te felicito.
Un placer leerte.

La abuela frescotona dijo...

algo bizarro...pero bueno,me agrada creo que es el pasar de muchos en el hoy, solos y desconsolados,te abrazo

libeasler dijo...

Me gustó, simple directo
Un placer leerte
Saludos